El reto de ser joven

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Foto: Eric Ponce

Nohemí Corral Almada

    Ser joven hoy en día es todo un reto. La situación social y económica ha golpeado no sólo a los padres y madres de familia, sino también a las y los jóvenes. Miles han tenido que entrar a trabajar para ayudar a sus familias, y en muchos de los casos, dejan de lado la escuela. Según datos del Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), elaborado en marzo del 2020, en Ciudad Juárez más de 14,000 niños en edad de estudiar primaria y secundaria no lo hacen. En preescolar, la cifra se dispara a más del 50 por ciento de la población de entre 3 y 5 años; son 43,065 menores que no cursan ninguno de los tres grados. 

    A esta cifra se suman 2,848 niños y adolescentes de entre 6 y 14 años sin ningún grado de escolaridad, es decir, que no cursaron ni preescolar ni primaria, revelan los datos del INEGI.

    Además, los adolescentes de entre 15 y 17 años que deberían estar cursando el nivel medio superior y no lo hacen son 21, 083; en el mismo rango de edad hay 319 jóvenes que no tuvieron acceso a ningún nivel de educación básica.

    Ante esta situación, grupos de la delincuencia organizada han enfocado su atención en estos chicos y chicas, ofreciéndoles una oportunidad de “trabajo”, sin mayores requisitos que estar dispuesto a distribuir droga o cometer algún otro tipo de delito. 

    Desafortunadamente, las muchachas y muchachos con rangos de nula o poca escolaridad y en situación de pobreza, son atraídos con mayor facilidad a esa forma de vida; pero, ante ese escenario, afortunadamente, hay otros caminos a través de organizaciones de la sociedad civil que trabajan para ofrecer opciones de estudio y trabajo, siendo una de ellas el Centro de Asesoría y Promoción Juvenil A.C (CASA), que impulsa una preparatoria de segunda oportunidad,  así como programas de capacitación para el desempeño de diversos oficios  para las y los jóvenes que quedaron fuera de la escuela por motivos  como los arriba mencionados y/o que no están instruidos para realizar alguna labor determinada, pero que quieren construirse un futuro de mayor esperanza.

    En el mismo sentido, la Red de Experiencias Juveniles Tira Paro —Techo Comunitario A.C, Centro de Investigaciones Desarrollo de Proyectos Sociales y de Salud A.C (CIDeSES), Jaguares Jóvenes de Bien A.C, Desarrollo Juvenil del Norte A.C y CASA— conjunta esfuerzos para ofrecer distintas posibilidades para el desarrollo de sus beneficiados en diferentes áreas como lo son: la reparación de dispositivos electrónicos, reparaciones para el hogar, barbería y peluquería, aplicación de uñas, talleres de serigrafía, carrocería y pintura automotriz, entre otros, además de esquemas para cursar la educación básica.

    Las y los jóvenes estamos expuestos a situaciones de riesgo: en nuestras escuelas existe el bullying, pueden llegarnos a ofrecer droga, existe una cultura de poco respeto hacia las mujeres; se abusa del tabaco y el alcohol como medio para desahogarse y hay pocos espacios donde podamos acudir en caso de necesitar apoyo, ya sea emocional, académico o de otro tipo.

    Yo soy joven, tengo 19 años. Me preocupo por lo que pasa en mi ciudad, especialmente en el ambiente juvenil. Como las mujeres y hombres de mi edad, me enfrento a retos diariamente. Por eso me da gusto que haya instituciones que pueden apoyarnos y que nos hacen sentir acompañados. Si tú tienes algún problema que te agobia, vence el miedo y la pena de pedir ayuda.     Si cruzas esa barrera, estoy segura que encontrarás personas que te auxiliarán para salir adelante. ¡Apoyémonos! ¡Construyamos una sociedad más empática e incluyente!